
Había comenzado a olvidar lo intenso de llorar, en la inmensidad de esa pieza; donde el odio está a unos pasos, y el consuelo tan lejano a mí...
Sin embargo para mí toda esta situación esconde cierto encanto, cierta belleza, la tristeza dice tanto del alma...
Las lágrimas bajan por mis mejillas, estoy sentada de nuevo en medio de mi oscuridad, apenas sí puedo sentir mi propia respiración; sumida en mi Random de recuerdos y sensaciones, que me han traído nuevamente a este estado... Puedo sentir la delicadeza de el viento que acaricia mi rostro; Y aquí estoy: algo extasiada por el reencuentro con mi soledad...
Casi sin ser percibido, junto a mí, pasa el tiempo...
Me distraigo. Probablemente un sonido... a lo lejos. Pronto pierdo el hilo de mis pensamientos. Mi alma retorna a este cuerpo. Lo único que me queda de aquél puro momento es ese líquido que, ahora en menor cantidad, brota de mis ojos; bordea lenta y suavemente mis mejillas; en ocasiones llega como gotas saladas a mi boca, o sólo sigue su curso; desciende para perderse en mi cuello, o continuar... o simplemente se desprenden de mi piel, para quedar impregnadas en aquellas tristes sábanas...
Sin embargo para mí toda esta situación esconde cierto encanto, cierta belleza, la tristeza dice tanto del alma...
Las lágrimas bajan por mis mejillas, estoy sentada de nuevo en medio de mi oscuridad, apenas sí puedo sentir mi propia respiración; sumida en mi Random de recuerdos y sensaciones, que me han traído nuevamente a este estado... Puedo sentir la delicadeza de el viento que acaricia mi rostro; Y aquí estoy: algo extasiada por el reencuentro con mi soledad...
Casi sin ser percibido, junto a mí, pasa el tiempo...
Me distraigo. Probablemente un sonido... a lo lejos. Pronto pierdo el hilo de mis pensamientos. Mi alma retorna a este cuerpo. Lo único que me queda de aquél puro momento es ese líquido que, ahora en menor cantidad, brota de mis ojos; bordea lenta y suavemente mis mejillas; en ocasiones llega como gotas saladas a mi boca, o sólo sigue su curso; desciende para perderse en mi cuello, o continuar... o simplemente se desprenden de mi piel, para quedar impregnadas en aquellas tristes sábanas...



